Retracto | Tomás Diez de Revenga Abogados Murcia

Retracto | Tomás Diez de Revenga Abogados Murcia

 

Sobre el ejercicio al derecho de extinción del crédito por el deudor del artículo 1535 del Código Civil.

 

La información que interesa el deudor en la citada conciliación está dirigida a ejercitar el derecho dispuesto para los deudores cuyos “créditos litigiosos” sean vendidos, otorgándoles la posibilidad de extinguirlo mediante el reembolso al cesionario del precio que pagó, las costas que se hubieren ocasionado y los intereses del precio desde el día en que fue satisfecho.

 

Entiendo que para el ejercicio de la referida acción los créditos del deudor deben ser calificados como “litigiosos”.

De conformidad con las STS de 14 de febrero de 1903, 8 de abril de 1904, 16 de diciembre de 1969 y 31 de octubre de 2008, se consideran “crédito litigioso” aquel que habiendo sido reclamado judicialmente la declaración de su existencia y exigibilidad, es contradicho o negado por el demandado y, precisa de una sentencia firme que lo declare como existente o exigible. Es decir, que es objeto de una “Litis Pendentia”, sobre su declaración y una vez determinada por sentencia firme la realidad y exigibilidad jurídica del crédito, cesa la incertidumbre respecto a esos esenciales extremos pierden la naturaleza de litigiosos.

 

En conclusión, no cabe el ejercicio del derecho dispuesto en el artículo 1535 del Código Civil sobre aquellos créditos vendidos/cedidos que no sean litigiosos, es decir, en aquello que al ser existentes, exigibles y no existir litispendencia, la incertidumbre respecto a su existencia ha cesado.

“créditos litigiosos” sean vendidos, otorgándoles la posibilidad de extinguirlo mediante el reembolso al cesionario del precio que pagó, las costas que se hubieren ocasionado y los intereses del precio desde el día en que fue satisfecho.

 

Entiendo que para el ejercicio de la referida acción los créditos del deudor deben ser calificados como “litigiosos”.

De conformidad con las STS de 14 de febrero de 1903, 8 de abril de 1904, 16 de diciembre de 1969 y 31 de octubre de 2008, se consideran “crédito litigioso” aquel que habiendo sido reclamado judicialmente la declaración de su existencia y exigibilidad, es contradicho o negado por el demandado y, precisa de una sentencia firme que lo declare como existente o exigible. Es decir, que es objeto de una “Litis Pendentia”, sobre su declaración y una vez determinada por sentencia firme la realidad y exigibilidad jurídica del crédito, cesa la incertidumbre respecto a esos esenciales extremos pierden la naturaleza de litigiosos.

 

En conclusión, no cabe el ejercicio del derecho dispuesto en el artículo 1535 del Código Civil sobre aquellos créditos vendidos/cedidos que no sean litigiosos, es decir, en aquello que al ser existentes, exigibles y no existir litispendencia, la incertidumbre respecto a su existencia ha cesado.

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>